Ucrania y Rusia recrudecen ataques mientras se estancan negociaciones de paz
La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a intensificarse tras una serie de ataques cruzados que dejaron decenas de muertos y heridos en distintos puntos del conflicto. Autoridades instaladas por Moscú informaron que un bombardeo ucraniano en la península de Crimea, anexada por Rusia en 2014, causó la muerte de tres personas y dejó al menos siete heridas en la ciudad de Simferópol.
El jefe de las autoridades prorrusas de Crimea, Serguéi Aksionov, señaló que el ataque impactó edificios no residenciales y generó daños materiales en varias zonas. Este episodio se produjo apenas un día después de que Ucrania lanzara drones contra instalaciones energéticas y militares en San Petersburgo, ciudad donde se desarrolla el principal foro económico ruso.
La escalada del conflicto generó preocupación internacional. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió sobre el “riesgo de una escalada” y afirmó que Ucrania ha mejorado su capacidad para realizar ataques de largo alcance dentro de territorio ruso. No obstante, sostuvo que ninguna de las partes muestra disposición suficiente para realizar concesiones que permitan avanzar hacia un acuerdo de paz.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, defendió las acciones de sus fuerzas y calificó los ataques contra infraestructura rusa como una respuesta “justa” frente a los recientes bombardeos lanzados por Moscú sobre ciudades ucranianas, donde murieron al menos 23 personas en las últimas horas.
Ucrania aseguró haber alcanzado la Terminal Petrolera de San Petersburgo y una base militar cercana en Kronstadt. Los ataques provocaron interrupciones en el funcionamiento del principal aeropuerto de la ciudad rusa y generaron tensión en medio del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, evento que reúne a delegaciones de más de 130 países.
El Kremlin anunció que responderá de manera “sistemática” a las ofensivas ucranianas. Mientras tanto, nuevos ataques con drones dejaron siete muertos en un autobús que cubría la ruta entre Moscú y Crimea, además de otras víctimas en regiones fronterizas como Briansk y Járkov.
En paralelo, la OTAN reiteró su respaldo a Ucrania. Su secretario general, Mark Rutte, afirmó durante una visita a Kiev que Rusia enfrenta cada vez mayores dificultades en el campo de batalla.
Las negociaciones para poner fin a la guerra, considerada la más grave en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, permanecen estancadas mientras continúan los ataques y la tensión internacional aumenta.
