El Teletrabajo y su aporte en la gestión pública en el Perú

Taype Molina
Uno de los grandes retos que tiene el nuevo Gobierno electo en el Perú, son las expectativas ciudadanas sobre si las acciones que tomara con respecto a los principales problemas de nuestro contexto interno como son la inseguridad ciudadana y la corrupción sistemática, así como con respecto al adverso e inestable contexto económico y geopolítico externo, que influyen en nuestro país tendrán resultado, pero hay un tema que también es motivo de expectativa y es el funcionamiento de las instituciones públicas a fin de hacerlas más eficientes y eficaces, brindando un servicio de calidad a la ciudadanía.
Como todos sabemos, las organizaciones son dinámicas y en ellas lo único constante es el cambio. Y es que el vertiginoso avance tecnológico, en un mundo globalizado y multipolar, ha hecho que las organizaciones estén obligadas a adoptar masivamente nuevas herramientas tecnológicas y capacitar a sus trabajadores en el uso eficiente de estas, como única alternativa para poder sobrevivir en el mercado. Una de estas tendencias es el denominado teletrabajo. Veamos como esta modalidad de trabajo puede aportar a mejorar la gestión pública en nuestro país.
El teletrabajo implica varios beneficios a la gestión pública en nuestro país, una de ellas es la reducción del tráfico en el trasporte público y lo más valioso reducir la perdida de horas hombre en el traslado del trabajador desde su domicilio a su centro de labores y viceversa. Asimismo, bajo el marco de su Ley N° 31572 y su Reglamento, ampliándose también a los trabajadores adultos mayores dentro del marco de la Ley N° 30490, dado que un adulto mayor es una persona vulnerable y a la cual debe protegerse y tener prioridad en el Teletrabajo, además los efectos subyacentes de esta medida pueden aliviar a muchas personas a enfrentar los costos del transporte público, privado, riesgos de accidentes y asaltos ante la creciente inseguridad ciudadana.
En tal sentido, solo aquellas actividades laborales en las que, por su naturaleza, la presencia física del trabajador resulte imprescindible serán las que se deben mantener bajo el formato presencial, aunque cada vez con un mayor soporte tecnológico. Eso les permitirá ser más eficientes y eficaces, permaneciendo en sus puestos de trabajo el tiempo estrictamente necesario, lo que implicará además minimizar el congestionamiento vehicular y también mejorar la calidad de vida del teletrabajador al poder alimentarse más saludablemente en su domicilio.
Por lo tanto, la masificación del teletrabajo en nuestro país en la gestión pública es de carácter prioritario, actualmente existen herramientas tecnológicas que permiten interactuar en reuniones laborales internas a nivel nacional, como son las plataformas de software que permiten videollamadas, reuniones virtuales, videoconferencias, chats, entre otros. Asimismo, existen también los teléfonos IP virtuales conocidos como los Softphones, que son aplicaciones que se instalan en el computador del Teletrabajador donde se puede llamar al teléfono central de la institución pública y se puede asignar anexos a los trabajadores de forma que pueden recibir y realizar llamadas internas y externas.
Las entidades públicas y también privadas pueden seguir funcionando, perfectamente ahorrando costos fijos y corrientes a las entidades, como alquileres de locales, mantenimiento de los mismos, seguros, y mejorando la calidad de vida y la salud de sus trabajadores. Sin perjuicio de que, como se indicó, solo en aquellas actividades laborales en las que –por su naturaleza– la presencia física del trabajador sea imprescindible, este se mantendría en el formato presencial, así tendríamos una gestión pública más eficiente y eficaz, con el consiguiente beneficio en la atención del ciudadano.
