Fragmentación Social golpea a los peruanos
Por MBA. Martín Taype Molina
Según el Diccionario de la Lengua Española “La fragmentación social es el proceso de división de una sociedad en grupos aislados que pierden los vínculos, valores y referencias comunes de convivencia”, ahora bien, veamos cómo se encuentran los peruanos con respecto a otros países del mundo en base a este concepto, tomando como referencia a la información proporcionada por el Informe de la conocida empresa consultora IPSOS difundida en agosto del año en curso, en diversos medios.
En el Ipsos Populism Report 2025, Perú se ubica en el segundo lugar con la puntuación más alta a nivel mundial en el Índice de Sistema Roto (Society is Broken Index) entre los 31 países evaluados. Según fue publicado en su portal web
https://www.ipsos.com/sites/default/files/ct/news/documents/2025-06/ipsos-populism-report-2025.pdf
Podemos definir un sistema fragmentado socialmente o “roto” como una situación donde las instituciones políticas, económicas y sociales dejan de funcionar para la ciudadanía, operando únicamente en beneficio de una élite. Este fenómeno se caracteriza por la ineficacia institucional, la corrupción sistémica, la desconexión de los líderes y una desconfianza generalizada en los mecanismos democráticos, tomando como referencia de este concepto a los resultados de la citada publicación. Donde el 76% de los peruanos percibe que la sociedad y el sistema de su país están fracturados o «rotos», superando ampliamente el promedio mundial del 56%.
Si bien los resultados de esta publicación son referenciales, no podemos “esconder la basura debajo de la alfombra”, y es que el crecimiento económico no garantiza desarrollo real ni oportunidades equitativas. En el Perú, las últimas décadas de crecimiento no han logrado cerrar las brechas sociales, al contrario, las han agudizado siendo el Perú uno de los países con mayor desigualdad económica del mundo, donde pocos tienen mucho y muchos tienen poco, por ello buena parte de la población sigue viviendo en condiciones de pobreza, de inseguridad alimentaria, enfrentando múltiples carencias, incluso en servicios básicos.
En tanto otros pocos ostentan gran poder y riqueza, creando resentimiento y odio, debido a que mucha de esa riqueza es mal habida, recordemos que solo en minería ilegal en Oro se movilizo mas de 12 000 millones de dólares según el Instituto Peruano de Economía (IPE) durante el año 2025. Esto es inaceptable y es una de las causas de descontento, odio y de la gran fragmentación social en nuestro país.
En tal sentido, es necesario un cambio en la dirección del Gobierno en nuestro país, que enfrente de manera efectiva los grandes problemas internos, como la corrupción y la inseguridad ciudadana. Es inaceptable enterarnos día tras día a través de medios de prensa de nuevos casos de corrupción tanto en el sector público como en el privado, así como de muertes y tragedias generadas por la delincuencia en todas sus formas, desde las extorsiones hasta el sicariato, y que promueva el emprendimiento y las inversiones privadas con responsabilidad social.
Además, este cambio de rumbo implica ser proactivo ante el adverso contexto económico y geopolítico externo, de crisis económica en importantes regiones del mundo, manteniendo la neutralidad entre los bloques económico militares que se vienen fortaleciendo a raíz de los conflictos regionales en curso y que pueden escalar hacia una peligrosa confrontación global. Vivimos en un mundo multipolar y debemos adaptarnos a ello. Si aspiramos a ser una sociedad con mejor calidad de vida, debemos empezar por construir un país más justo, más seguro y más digno para todos.
