Policía y Ejército intervienen bloqueos en Bolivia
Fuertes enfrentamientos entre fuerzas del orden y manifestantes se registraron el sábado en Bolivia durante un operativo destinado a desbloquear las principales carreteras de acceso a La Paz, bloqueadas desde hace más de dos semanas por diversos sectores sociales. La Defensoría del Pueblo informó de manera preliminar que al menos 57 personas fueron detenidas, arrestadas o aprehendidas.
La Policía y el Ejército utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, quienes mantenían cerradas varias vías estratégicas e impedían el ingreso de alimentos, medicamentos y oxígeno medicinal a la capital boliviana.
Las protestas se iniciaron a comienzos de mayo y reúnen a campesinos, obreros, transportistas, maestros e indígenas que exigen incrementos salariales, medidas para estabilizar la economía y rechazan posibles privatizaciones de empresas estatales. Algunos sectores también demandan la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El operativo comenzó durante la madrugada y movilizó aproximadamente a 3 500 efectivos, según medios locales. Las intervenciones se concentraron en La Paz, El Alto y la carretera hacia Oruro. El Ejército aseguró haber logrado liberar parcialmente algunos tramos bloqueados.
El portavoz presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que el despliegue busca establecer un “corredor humanitario” para abastecer a la ciudad de productos básicos y suministros médicos. Además, señaló que tres personas fallecieron en los últimos días al no poder ser trasladadas a centros de salud debido a los bloqueos.
La crisis también afecta el abastecimiento en los mercados de La Paz, donde el precio de alimentos perecibles se incrementó considerablemente. La Administradora Boliviana de Carreteras reportó al menos 22 puntos de bloqueo en distintas regiones del país, principalmente en el departamento paceño.
Ante esta situación, el gobierno boliviano implementó un puente aéreo para trasladar alimentos hacia la capital, esfuerzo que contará con apoyo de Argentina mediante el envío de aviones militares Hércules.
En paralelo, varios países de la región expresaron preocupación por la situación humanitaria y pidieron preservar el orden democrático y priorizar el diálogo para superar la crisis.
