Fujimori y Sánchez deberán replantear mensaje para conquistar el voto arequipeño

Aunque Keiko Fujimori y Roberto Sánchez disputarán la segunda vuelta presidencial del próximo 7 de junio, los resultados de la primera vuelta dejaron en evidencia que ninguno de los dos logró conectar plenamente con el electorado arequipeño. Ambos candidatos quedaron relegados en la votación regional del 12 de abril, ocupando el séptimo y sexto lugar, respectivamente, muy lejos de las preferencias alcanzadas por Jorge Nieto Montesinos, quien se ubicó en el primer puesto con un discurso basado en propuestas simples y concretas.

Roberto Sánchez y Keiko Fujimori disputarán la segunda vuelta presidencial del 7 de junio, pero en Arequipa el escenario no replica el resultado nacional: la región fue ganada por Jorge Nieto Montesinos, mientras Sánchez superó a Fujimori en las ocho provincias y llega con una ventaja territorial inicial. La ONPE informó el 15 de mayo que contabilizó el 100 % de actas presidenciales, correspondientes a 92 766 actas electorales.

A nivel nacional, Fujimori obtuvo 2 millones 877 mil 678 votos, equivalentes al 17,181 % de votos válidos. Sánchez alcanzó 2 millones 015 mil 114 votos, con 12,031 %, en una definición estrecha por el segundo lugar frente a Rafael López Aliaga, quien llegó a 1 millón 993 mil 905 votos y 11,904 %.

La lectura cambia en Arequipa. En la región, Jorge Nieto, del Partido del Buen Gobierno, ocupó el primer lugar con 164 mil 086 votos y 18,642 %. Detrás quedaron Ricardo Belmont, con 96 mil 079 votos; Rafael López Aliaga, con 93 mil 233; Roberto Sánchez, con 88 mil 766; y Keiko Fujimori, recién en el séptimo lugar, con 64 mil 430 votos.

Ese resultado deja una primera conclusión política: ninguno de los dos candidatos que pasan al balotaje ganó Arequipa.

La provincia de Arequipa, que concentra el mayor peso electoral de la región, fue decisiva para el triunfo de Nieto. Allí obtuvo 147 mil 047 votos y 20,686 %, seguido por López Aliaga con 83 mil 318 votos. Sánchez quedó sexto con 54 mil 095 votos, mientras Fujimori alcanzó 48 mil 027. Ambos finalistas quedaron lejos del primer bloque urbano.

En Camaná, Sánchez encabezó la votación con 5 mil 499 votos y 16,185 %. Fujimori se ubicó segunda con 4 mil 728 votos y 13,916 %, una distancia de 771 votos. Es una de las provincias donde la disputa directa entre ambos candidatos aparece más competitiva.

Caravelí mostró el resultado más estrecho entre los dos finalistas. Sánchez logró 4 mil 281 votos y 22,651 %, apenas 43 votos por encima de Fujimori, que alcanzó 4 mil 238 votos y 22,423 %. Allí, la segunda vuelta parte prácticamente empatada y cualquier desplazamiento del voto podría modificar el escenario.

En Castilla, Sánchez también quedó primero, con 2 mil 629 votos y 17,128 %. Fujimori obtuvo 1 mil 481 votos y 9,649 %. La diferencia confirma una tendencia que se repite en las provincias interiores: el candidato de Juntos por el Perú tuvo mejor recepción territorial que la lideresa de Fuerza Popular.

Caylloma fue una de las plazas más favorables para Sánchez. Alcanzó 13 mil 195 votos y 23,997 %, por encima de Ricardo Belmont, Jorge Nieto y Pablo López Chau. Fujimori registró allí 2 mil 498 votos y 4,543 %, su desempeño más bajo entre las provincias con mayor volumen electoral.

En Condesuyos y La Unión, Sánchez obtuvo sus porcentajes más altos de la región. En Condesuyos llegó a 33,936 %, mientras Fujimori registró 7,673 %. En La Unión alcanzó 33,369 %, frente al 6,249 % de Fujimori. Son territorios de menor peso electoral, pero políticamente expresan una ventaja clara para el candidato de izquierda.

Islay presentó otro dato relevante: Belmont ganó la provincia con 5 mil 132 votos, apenas tres más que Sánchez, quien obtuvo 5 mil 129. Fujimori quedó con 2 mil 628 votos. En esa provincia portuaria y agroindustrial, el voto no se ordenó alrededor de los finalistas, sino de una alternativa que quedó fuera del balotaje.

El gran bolsón electoral de Arequipa está fuera de la segunda vuelta. Solo entre Nieto, Belmont, López Aliaga, López Chau y Carlos Álvarez suman más de 508 mil votos en la región, muy por encima de los 153 mil votos reunidos por Sánchez y Fujimori. La clave será quién logra interpretar mejor ese voto disperso.

Para Sánchez, el reto será consolidar la ventaja provincial, sostener su llegada en Caylloma, Condesuyos, Castilla y La Unión, y ampliar su presencia en la provincia de Arequipa, donde el voto urbano no lo colocó entre los cinco primeros lugares. Su margen regional frente a Fujimori es importante, pero insuficiente si no crece en la capital regional.

Para Fujimori, el desafío es mayor en Arequipa. Parte por debajo de Sánchez en todas las provincias y necesita captar electores de López Aliaga, Belmont, Álvarez y parte del voto moderado que respaldó a Nieto. Su principal tarea será reducir la distancia regional y reconstruir competitividad en la provincia de Arequipa, donde se concentra la mayor cantidad de votantes.

El JNE tiene previsto proclamar oficialmente los resultados de la primera vuelta hoy domingo 17 de mayo, paso previo al inicio formal de la segunda elección presidencial. Medios nacionales reportaron que el balotaje se realizará el 7 de junio, en medio de un calendario electoral ajustado.

La región no fue fujimorista ni plenamente sanchezcista en primera vuelta: fue, sobre todo, un territorio fragmentado que respaldó mayoritariamente a una opción distinta. Quien logre leer ese mensaje —seguridad, estabilidad, descentralización, inversión y confianza política— tendrá mejores condiciones para disputar el voto arequipeño en la elección decisiva.

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