GRA dejará pendiente liquidación de obras para próxima gestión
Gerente general del GRA, Juan Carlos Blanco Mendoza.
Las obras que el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) logre culminar bajo la modalidad de contrata hasta diciembre de 2026 podrían quedar con su cierre administrativo pendiente para la siguiente gestión. Aunque la administración regional acelera la ejecución de proyectos para entregarlos antes de finalizar el año, los plazos establecidos para la liquidación físico-financiera harán que parte de este proceso continúe durante los primeros meses de 2027.
EN 3 MESES TERMINA ALCTUAL GESTIÓN
A casi tres meses del término de la actual gestión, encabezada por Rohel Sánchez, se ha fijado diciembre como fecha límite para concluir las inversiones que permanecen en cartera. Sin embargo, culminar físicamente una obra no significa necesariamente cerrar de manera inmediata su expediente administrativo. Después de la recepción se debe realizar la liquidación, procedimiento en el que se determinan los costos finales, reajustes, gastos generales, saldos y posibles obligaciones a favor o en contra de las partes.
El gerente general del GRA, Juan Carlos Blanco Mendoza, reconoció que los tiempos no permitirán completar necesariamente este proceso antes del cambio de administración. Explicó que la disposición del gobernador es culminar las inversiones en cartera durante diciembre, pero los proyectos que sean terminados en ese mes tendrían que ser liquidados entre enero y febrero del próximo año.
Para evitar que el cambio de gestión encuentre expedientes desordenados o incompletos, las gerencias responsables recibieron la disposición de elaborar informes finales o de preliquidación de las obras que sean entregadas en diciembre. Según Blanco Mendoza, la documentación deberá quedar saneada y preparada para que la siguiente administración continúe con el procedimiento formal dentro de los plazos establecidos.
El problema está relacionado con el propio procedimiento de liquidación de las obras ejecutadas bajo la modalidad de contrata. Una vez recibida la obra, el contratista dispone de hasta 60 días calendario para presentar su propuesta de liquidación, o de un décimo del plazo vigente de ejecución contractual cuando este resulte mayor. Posteriormente, la entidad cuenta con un periodo similar para revisar la documentación.
El trámite puede complicarse si aparecen observaciones, discrepancias o controversias entre el contratista y la entidad. Por ello, una obra recibida en diciembre podría permanecer en proceso de liquidación durante los primeros meses de 2027.
Este escenario trasladará parte del cierre administrativo de las inversiones a la próxima gestión regional. El cambio de autoridades implicará además la renovación de funcionarios y responsables de las diferentes gerencias, situación que podría generar demoras si no existe una transferencia documentaria y técnica adecuada.
La liquidación no constituye un trámite menor. De su culminación depende establecer cuánto terminó costando realmente una obra, si existen saldos pendientes, obligaciones económicas, reajustes o responsabilidades contractuales. Mientras una inversión permanezca sin completar su cierre correspondiente, la entidad deberá mantener pendiente su situación administrativa y financiera.
Entre los proyectos que el GRA espera entregar antes de finalizar 2026 figuran los hospitales de Camaná y Maritza Campos, además de las vías Huambo-Majes y Cayma-Patahuasi. Son inversiones que se encuentran en sus etapas finales y que forman parte de la cartera que la actual administración busca concluir antes del cambio de autoridades.
Distinto es el caso de la obra Jachaña-Cayarani. Blanco Mendoza indicó que existen procesos legales en curso y que la Procuraduría Pública Regional asumió las acciones correspondientes. Por esta razón, la fecha de culminación del proyecto todavía permanece en incertidumbre.
El principal desafío será evitar que la presión por cumplir con las entregas físicas termine dejando rezagado el cierre administrativo. La actual gestión podría inaugurar o poner en funcionamiento varias obras durante diciembre, pero corresponderá a la próxima administración completar parte de la revisión físico-financiera.
Por ello, la transferencia de información será determinante. Los expedientes, informes de preliquidación, contratos, valorizaciones y documentación técnica deberán quedar organizados para impedir que el cambio de funcionarios provoque nuevos retrasos.
Así, el cierre de 2026 no significará necesariamente el cierre definitivo de las obras ejecutadas por el GRA. Para varios proyectos, diciembre marcará el término físico de los trabajos, mientras que enero y febrero de 2027 abrirán una nueva etapa: la conclusión administrativa y financiera de inversiones iniciadas bajo la gestión de Rohel Sánchez.
