El Niño recorta crecimiento y golpea economía peruana
AREQUIPA EXPECTANTE POR MINERÍA Y AGRO
El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) redujo sus perspectivas para la economía nacional debido al impacto esperado del Fenómeno El Niño. El organismo pasó de proyectar un crecimiento de 3,4% a 3,2% para 2026 y también recortó de 3,2% a 3% su estimación para 2027.
El presidente del BCRP, Julio Velarde, recientemente ratificado explicó que la revisión responde principalmente al menor aporte esperado de las actividades primarias, entre ellas la agricultura, pesca, minería e hidrocarburos. Durante la presentación del Reporte de Inflación de setiembre, señaló que el fenómeno climático tendrá efectos sobre la producción y, por esa vía, sobre el ritmo de expansión del producto bruto interno (PBI).
Para este año, el Banco Central estima que el PBI primario tendrá una contracción de 2,3%, mientras que las actividades no primarias crecerían 4,7%. En 2027, el escenario previsto cambia: el PBI primario tendría una expansión de 1,3% y el no primario crecería 3,5%.
Velarde sostuvo, sin embargo, que la economía mantiene señales de dinamismo. La masa salarial formal registra un crecimiento nominal cercano al 8%, mientras que las importaciones de bienes de capital aumentaron casi 27% durante el segundo trimestre y más de 20% en julio y agosto.
Otro indicador destacado fue el consumo de cemento, que creció 10,2% en julio y mantiene varios trimestres de expansión a tasas de dos dígitos. El crédito de consumo también registra un crecimiento de dos dígitos, mientras que el crédito a empresas aumentó alrededor de 9%.
Los comprobantes de pago electrónicos, además, crecieron 17,5% en julio y agosto, indicadores que, según el titular del BCRP, muestran que la demanda interna continúa dinámica.

AREQUIPA ANTE EL NUEVO ESCENARIO
Para Arequipa, el escenario nacional adquiere especial importancia debido al peso que tienen la minería, la agricultura, la construcción, el comercio y los servicios dentro de su economía. La región mantiene una posición relevante en la producción minera nacional y cuenta con una fuerte vinculación de sus exportaciones con los metales.
Las estadísticas del BCRP muestran que la producción de oro de Arequipa es seguida mensualmente por el organismo y que la región también tiene una participación importante en la producción de cobre. Los registros oficiales de producción minera llegan hasta junio de 2026 y permiten evaluar el comportamiento de estos sectores.
La minería representa, por tanto, uno de los principales canales mediante los cuales la evolución de los precios internacionales y de la producción puede repercutir sobre la economía regional. A ello se suma la actividad de construcción, comercio y servicios, que tienen una relación directa con el empleo, el consumo y la inversión.
En el sector agrícola, el impacto climático constituye uno de los principales riesgos para Arequipa. Las lluvias registradas durante los primeros meses del año ya generaron dificultades en determinadas zonas productivas. Un reporte del BCRP señaló que las intensas lluvias de febrero ocasionaron problemas en las cosechas y menores rendimientos de arroz en Arequipa.
La preocupación aumenta por las condiciones climáticas previstas para los próximos meses. El propio BCRP ha señalado que los eventos de El Niño pueden generar un choque de oferta que, además de reducir la actividad económica, ejerce presiones sobre los precios. Un estudio del Banco Central sobre los efectos de eventos climáticos extremos concluye que los sectores primarios suelen recibir el impacto de manera más inmediata, mientras que los efectos sobre las actividades no primarias pueden aparecer con cierto rezago.
Para una región como Arequipa, esto significa que un eventual deterioro de la producción agrícola o de las actividades vinculadas a ella podría trasladarse posteriormente hacia el comercio y los servicios, especialmente en las zonas rurales y ciudades intermedias donde existe una fuerte conexión entre producción, transporte y consumo.

INVERSIÓN Y DEMANDA INTERNA
Pese al ajuste de las proyecciones nacionales, Velarde destacó que la inversión y el consumo todavía muestran señales positivas. El comportamiento del cemento y del crédito constituye una referencia importante para regiones como Arequipa, donde la construcción pública y privada tiene un peso significativo.
El sistema financiero regional también refleja movimiento. Las estadísticas del BCRP registran una evolución del crédito en Arequipa durante 2026, con montos mensuales que muestran actividad en el financiamiento de empresas y hogares.
El desafío será determinar cuánto de ese dinamismo puede mantenerse si las condiciones climáticas afectan la producción primaria. La minería puede contribuir a sostener las exportaciones y la inversión, pero sectores como agricultura, transporte, comercio y servicios están más expuestos a interrupciones derivadas de lluvias intensas, huaicos, daños en vías y problemas de abastecimiento.

El BCRP también informó que las expectativas empresariales permanecen en terreno optimista, aunque registraron una moderación en la última encuesta. Velarde vinculó parte de ese retroceso con la preocupación de las empresas frente al Fenómeno El Niño.
